¿Por qué Cine?
¿Por qué no pintura? ¿Por qué no música?
¿Por qué no pintura? ¿Por qué no música?
La
imperiosa necesidad del hombre, de manifestarse y —quizás—
trascender su propia mortalidad, ha impulsado durante décadas,
siglos, ¡milenios!, el desarrollo de la cultura y de sus diversos
modos de expresión.
El
hombre ha nacido para dejar una impronta... o al menos eso cree. Al
menos, ¡eso busca!. El hacerlo de tal o cual modo, es sólo cuestión
de gustos. No hay ni mejor ni peor —sí quizás, un modo
más directo que otro—.
Pero
hasta acá, lo antropológico.
En
lo personal... el cine es sólo la concesión potencial de
todos mis ideales. O, citando al guionista Christopher Keane en una
frase que me define tanto con a él —o
más—, "Una razón por la que escribo es la
posibilidad de controlar el pedacito de universo que está a mi
alcance. El universo que puedo controlar [...] es el que habita
dentro de mí."
Pero
como últimamente, hasta el control de esta pequeña porción de
universo está en crisis, decidí por el momento, dedicarme a
estudiar —de modo
claramente subjetivo—, lo
que causa en mí cada una de las películas que vea.
Y,
si todo sale bien, esperar con esto nutrirme de las experiencias de
otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario